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La vida sobre ruedas



Fotografía de archivo: Frankil Harrison Orjuela Vizcaya,  deportista de Ciclomontañismo

Sobre la Cordillera Central de los Andes, entre el Cañón del Combeima y el Valle del Magdalena, en medio del frío de la noche decembrina, mientras la mayoría de personas en el mundo esperan reunidos en casa el nacimiento del niño Jesús, doña Marleny Vizcaya, bajo el umbral del dolor, espera en medio del sufrimiento dar a luz a su bebé, un indefenso ser que llegó al universo sobre las 11:50 de la noche, el 24 de diciembre de 1994 en la Capital Musical de Colombia, tras un arduo trabajo de parto.

Frankil Harrison Orjuela Vizcaya, así fue llamado por sus padres. Un niño de ojos cafés claros, cabello negro oscuro, tez morena, mejillas rosadas, con un peso de 5 kilogramos, conspiró para dar luz y alegrar la vida de Jaime Orjuela Monroy, su padre biológico. Frankil, siempre fue un niño muy deseado por sus padres, por ende, en su infancia nunca le faltó el calor de hogar.

Orjuela se siente afortunado y seguro de sí mismo, con la suficiente convicción de obtener todo lo que se proponga, gracias a todo el apoyo incondicional recibido por parte de su familia, por ello, Frankil trabaja día a día fuertemente para lograrlo.

Frankil, sembró su primera semilla en el mundo del fútbol a sus 8 años en el cual, fue Selección Tolima, jugó en Comfenalco, en Grama, en Baby Soccer, en el Club Alianza Tolima, logrando quedar como campeón zonal, campeón nacional y, campeón de un torneo realizado en Cartagena con la Selección Tolima. De la misma manera, con el Club Deportivo Mi Nuevo Tolima, logró ser subcampeón del torneo local.


Frankil Harrison Orjuela Vizcaya, fotografía tomada de Facebook

- Me sentía feliz, porque creía que hacia lo que me gustaba, lo que me apasionaba, me sentía libre, pero no todo es color de rosa en esta vida, a veces el color cambia y el rumbo de tu vida también. Su tono de voz cambia y respira profundo.

Relata que a sus 19 años el mundo, aun le seguía abriendo paso a las posibilidades de lograr sus sueños, mostrándole nuevamente la fortuna, que no tienen muchos que la anhelan. Frankil, ingresó a la única academia publica con la que cuenta la región, siendo esta la Universidad del Tolima, en donde actualmente cursa octavo semestre, en Licenciatura en Educación Física, Deportes y Recreación. Por ende, se empezó a relacionar con nuevas personas y sabía todo lo que la universidad le podía ofrecer tanto positivo como negativamente.

- Yo entré a la universidad con ganas de disfrutarlo todo, estaba ansioso por conocer el mundo que me esperaba, Empecé a salir constantemente a tomar, esta es una de las principales razones por las cuales poco a poco me fui olvidando del fútbol, de mi más grande pasión en ese momento. Entretanto observo como Frankil, respira profundo, hace una pausa y prosigue:

- Jugué hasta los 20 años, me retiré del deporte que me había visto crecer, pues me cansé de insistir e insistir y no vi la salida, sentía que era mi pasión, pero, era algo confusa, hasta tal punto de no encontrarle sentido alguno y abandonarla por completo.

A pesar de que este deporte ya no llenara su vida por completo y se encontrara inmerso en otro estilo de vida del cual ya se sentía exhausto, la vida le volvió a sonreír y conspiro todo a su favor, siendo así, que quien lograría imaginar que en esta nueva etapa, fuese a encontrar su más grande amor.


Frankil Harrison Orjuela Vizcaya, fotografía tomada de Facebook

-Todo comenzó como un hobby, saliendo a rodar en bicicleta. Un día mi hermano me llevó a la Competencia de los Héroes, que realiza el Ejército Nacional, y me fue muy bien para ser mi primera vez, pues, ese día corrieron 100 personas, en la Categoría Élite y yo llegué de puesto séptimo, aunque, solo premiaban hasta el 5 lugar. Entonces, fue esto lo me incitó a continuar practicando, pero ya competitivamente. Lo expresa con voz alegre, mientras veo como su mirada y su rostro se llaman de felicidad.

Orjuela ahora, a sus 24 años, con sus ojos cafés claros y algo marchitos, consecuentes de su inalcanzable lucha y sacrificio, sus mejillas coloradas por la temperatura que acechaba el momento, su porte de deportista, su piel morena, su estatura promedio de 1.70 cm y su personalidad arrolladora, está devorando al mundo sobre un marco, dos ruedas, un par de frenos y su indumentaria fosforescente que lo hace visible en medio de verdes cordilleras colombianas.

Este deportista ya hace año y medio, a raíz de la Competencia de los Héroes, se impulsó por el ciclismo de montaña o como popularmente lo llaman ciclomontañismo, disciplina que ahora es su centro de atención, la cual le entrega su vida a diario, entrenando mínimo dos horas hasta el máximo 6 horas, en el corazón de las montañas de los alrededores de este municipio, como en la vereda Truchas, vereda Cay, la Plata, Puerto Perú, la Montañita, Martinica, Ambala, Casa Banco, el Salado, la Flor, San Bernardo y China Alta, debido a que no cuentan con escenarios deportivos dentro de la ciudad, a causa del mal manejo del dinero de los recursos que estaban destinado para ello.

- Hasta ahora están construyendo una pista de Cross Country, pero hasta hace como un mes. Pese a todas estas dificultades, este deporte me cambio demasiado, yo antes salía constantemente a bailar y a tomar, ya que me gusta demasiado la música variada, escucharla, sentirla y bailarla. Por el contrario con esta disciplina, cambie totalmente mi estilo de vida, ahora madrugo, me acuesto temprano, ya no tomo, no salgo, me alimento saludablemente y estoy dedicado al deporte, a mis planes de entrenamiento, porque esta es la pasión que me mueve y me impulsa a ser cada vez mejor y no mirar atrás.

Él ahora tiene un gran reto, puesto que se prepara para los próximos campeonatos, Frankil ha logrado en este corto lapso de tiempo grandes triunfos, con el apoyo de sus padres, sus dos hermanos, la Liga Sub 23 y Senior a la cual pertenece.

- El año pasado obtuve el segundo puesto en la Copa General del Tolima, para la Categoría Élite, así mismo, este año con la Sub 23 quede campeón de una carrera avalada por la Comisión de Ciclomontañismo del Tolima y con la Categoría Senior a nivel nacional, he logrado quedar en el pódium de segundo y tercero. Mientras que en Cundinamarca y en Tuluá, estoy participando en la categoría Senior en la copa Chiman de XCO ( Cross Country Olympics) donde he quedado en el puesto 12 y 13.


Frankil Harrison Orjuela Vizcaya, fotografía tomada de Facebook

Frankil, ha podido aprender a través de estos años inmersos en el deporte, el concepto de la palabra ganar y perder, tanto así que ha creado su propia definición. Para él ganar es el fruto del rendimiento que se ve reflejado en una competencia, junto con los sacrificios, la dedicación y el apoyo de las personas que están presentes en el entorno y perder para él es aprender, aprender un poco más, ya que cada día se pierde o se aprende. También se define como una persona optimista, por cada paso que siempre da, aprovecha para que sea fructífero y sacar de igual forma lo positivo, para que esto lo incentive a seguir rodando.

No obstante, como todo deportista también tiene que luchar con el sudor de su frente para que esto sea posible económicamente, ya que no cuenta con el apoyo económico por parte de los Entes Gubernamentales, ni por medio de la Universidad del Tolima. Siendo así, que sus padres, la señora Marleny Vizcaya de 52 años de edad y el señor Jaime Orjuela Monroy de 65 años, son los únicos que le brindan aquel apoyo económico, gracias a que les va bien laboralmente como comerciantes, para los gastos que este deporte requiere, en cuanto a mantenimiento, repuestos, indumentaria, campeonatos y demás cosas que este demande.

- Tengo tres bicicletas; la primera la tengo hace año y medio, fue cuando empecé a entrenar, y las otras dos ya hace como 8 meses. Una bicicleta es específica para la pista que es de Cross Country y las otras cuando en el plan de entrenamiento me toca hacer ruta, salgo en una que es solo para ello y está la utilizo para hacer montaña o kilometraje. Él en ese momento llevaba consigo la de kilometraje, una cicla de ruedas gruesas y marco color rojo.

Orjuela como todo ser humano siente gran admiración hacia alguien, y en esta ocasión es por Nino Schurter, campeón mundial de XCO, (Cross Country Olympics), un personaje que es visto como su súper héroe. Aunque este a comparación, no cuenta con súper poderes, ni con un súper disfraz de metal, pero si tienen una similitud en común y es que luchan incansablemente por lograr lo que se proponen y por creer en la fuerza de sus palabras.

Ahora Frankil, empezó la ardua tarea de entrenar con la Liga de Ciclomonañismo, para lograr la meta que tiene planteada a corto plazo, la cual es ganar a nivel municipal y departamental y de la misma manera a largo plazo, correr en los juegos nacionales de XCO, para estar en el pódium entre los primeros, porque todo lo que hace es con el objetivo de tener la posibilidad de representar al país en los juegos nacionales.


 
 
 

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