Hidrototare: un proyecto sin bendición
- Pa´la gente

- 10 nov 2018
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El municipio de Anzoátegui se ha caracterizado por su gran riqueza natural, gracias a que está ubicado en una zona montañosa que le permite tener variedad en sus pisos térmicos, allí se pueden encontrar desde cultivos de caña para la producción de panela hasta papa en sus zonas más altas. Su altura media está a 2010 MSNM, lo que pone al municipio a una altura perfecta para que su riqueza acuífera sea abundante. Anzoátegui, se ha distinguido por tener una producción que se deriva de la variedad de productos, esto permite que el desarrollo de la tierra se vea reflejado en una economía agrícola.
Sin embargo, el municipio no es ajeno a la producción de energía movida por la fuerza de los afluentes, pues para los años 50, Anzoátegui contaba con un motor a la altura de la vereda El Fierro finca El Socorro, desde allí se producía la energía que necesitó por algunos años. Esta localidad encabeza la problemática frente a la hidroeléctrica al igual que Venadillo, un municipio que por su cercanía y por encontrase limitando al sur con el municipio de Anzoátegui y tener una altura media de 349 MSNM lo compromete con esta problemática.
Los caudales nacidos en el Nevado del Tolima y en especial el río Totare surten de agua el cañón que lleva el mismo nombre hasta que desemboca en el valle del norte tolimense. Las aguas de este río son utilizadas para proveer el acueducto municipal y el distrito de riego para cultivos principalmente de arroz en las haciendas, que también se ven afectadas e involucradas en el tema de uso y contaminación, ya que la producción de arroz implica el uso de altas cantidades de abonos y plaguicidas que alteran el estado del agua que posteriormente se vierte en los desagües para que el exceso de la misma continúe su curso por el caudal.

Proyectos como HidroTotare buscan la producción de energía eléctrica a través del uso del cauce del rio Totare, esta energía está dentro de la categoría de energías limpias o renovables, ya que su producción es de impacto ambiental mínimo; para el desarrollo de esta, se pretende crear lo que se conoce como una PCH (Pequeña Central Hidroeléctrica), es un mecanismo que permite aprovechar pequeñas cantidades de agua en movimiento que circulan por los ríos, el flujo de agua al pasar por las turbinas o cuarto de máquinas, provocan un movimiento de rotación que se transforma en energía eléctrica por medio de generadores.
Existen dos formas de PCH: la primera, desvía parte del caudal del río hasta el cuarto de máquinas donde se produce la energía; luego es utilizada la fuerza del agua para enviarla metros más abajo a su cauce natural; la segunda opción es la que ha complicado el tema en municipios como Chaparral o Roncesvalles por desviar el cauce del río a través de un ducto que desemboca varios kilómetros más abajo, el declive generado entre la altura de la boca-toma y la salida al cuarto de máquinas, genera velocidad y mayor fuerza provocando así que se produzca la energía, dicha agua no es devuelta a su cauce natural, por el contrario busca desembocar en otro afluente .
Riesgos del proyecto
Según el biólogo Juan Guillermo Aristizábal, la segunda opción de PCH podría tener un impacto ambiental alto, pues el principal problema es el túnel, la construcción de éste podría generar una fractura de la roca, el caudal se podría disminuir, se generaría una perdida de especies de nicho ecológico, fractura de acuíferos y recargas hídricas subterráneas, pérdida de bosque y cultivos, son algunos de los problemas que se podrían encontrar.
Para Aristizabal, los proyectos de infraestructura subterránea como las Pequeñas Centrales Hidroeléctricas (PCH), generan una serie de impactos ambientales tanto bióticos y abióticos en el área de influencia directa (AID) del proyecto; es importante y fundamental ser concretos, transparentes y claros a la hora de explicar la magnitud, los riesgos y las amenazas que puede traer consigo la ejecución una PCH.
Para realizar dichos ductos es necesario romper la montaña en forma de túnel, algo similar realizado en La Línea, vía Cajamarca – Calarcá. Guillermo Aristizábal comenta que, “quebradas como La Gata tienen problemas de sequía debido a la filtración de agua al túnel dejando las zonas rurales sin abastecimiento de la misma; este problema podría presentarse en la construcción del túnel que pasaría por un costado de la vereda Santa Bárbara de Anzoátegui, provocando la desaparición de muchos de los yacimientos que abastecen los cultivos de la zona”.
Defensores del proyecto
El departamento del Tolima no es externo a este tipo de PCH y mucho menos el país; según Iván Benítez, ingeniero de SOCOLSO (Sociedad Colombiana de Concreto) y director del proyecto Hidrototare, el 67.1 % de la energía de la Nación es hidráulica. Solo para mencionar algunos ejemplos, están las PCH de Pastales , Rio Recio, Mirolindo que han estado activas por más de una década en el Tolima y abastecen gran cantidad de la energía del departamento.
Para Benítez es fundamental que en estos momentos avance el proceso de Hidrototare, pues debido a la falla que tuvo Hidroituango (Hidroeléctrica de embalse) el país en un plazo de dos a tres años podría presentar fallas en el suministro de energía por la creciente demanda poblacional y los altos consumos por parte de los colombianos. Además, enfatiza en los múltiples beneficios que podría traer la hidroeléctrica a la región pues con esta se pretende generar cerca de 400 empleos directos y 1200 indirectos, al mismo tiempo se estaría realizando una inversión social con un presupuesto que alcanza los 6000 mil millones de pesos, esto sin contar el porcentaje cercano al 6% de las regalías brutas.
“De llegarse a presentar un déficit en la energía el país podría volver a sufrir la misma situación que se produjo en el año 1992 cuando el fenómeno del niño afecto los niveles de los embalses generadores de energía”. Iván Benítez.
Por otro lado, quien asegura que las regalías expresadas por Benítez son un sofisma es Julián Viña quien hace parte de diferentes movimientos ambientales en el departamento y el país. Viña expone que el tema de regalías en Colombia esta “embolatado” por un decreto de la DIAN presentado en el año 2004 donde manifiesta que las regalías con un costo y gasto y al final del ejercicio las descuentan del impuesto de renta, el decreto fue demandado en octubre del 2017 pero aun así existen 237 exenciones de impuestos, entre los que se encuentran los bancos, las grandes cadenas de almacenes y multinacionales, esto da paso a una discusión sobre el mal manejo de los impuestos en el país.
Hidrototare inició el proyecto aproximadamente hace cinco años, con estudios preliminares para determinar su factibilidad. Benítez explica cómo se desarrolló el diagnóstico ambiental de alternativas, pues la Corporación Regional del Tolima CORTOLIMA, realizó los estudios técnicos conjuntamente con asesores externos que diagnosticaron la mejor opción, siendo esta la construcción del túnel, pues la otra alternativa era desarrollar un canal abierto lo cual significaba remover gran parte de la montaña .
Quien no está de acuerdo con las declaraciones del director del proyecto es Jader Santibañez, joven campesino del sector que tiene su finca en el área de influencia de la central hidroeléctrica, según Santibáñez, de realizarse el túnel que lleva el agua hasta el cuarto de máquinas se vería afectada la montaña fracturándose y provocando que esta pierda los nacimientos que están en ella, incluyendo parte de su finca que se encuentra en el área de influencia del proyecto.
Un ejemplo de esto es dado por Aristizábal, cuando menciona el caso de La PCH del Eden (Pensilvania, Caldas) en donde desaparecieron las fuentes de abastecimiento de agua de varias comunidades rurales “El daño ambiental así percibido condujo a señalar como causal de dicho desabastecimiento, las obras correspondientes a los cortes del túnel de conducción”.
Santibañez manifiesta que desde el año 2014 tiene conocimiento sobre el proyecto, pero que la empresa ha llevado el proceso bajo la cuerda, y esto es lo que más inconformidad le ha generado, no solo a él, sino a la comunidad; con respecto a su posición, Santibáñez no se opone al desarrollo de este tipo de proyectos al conocerse algunos casos de éxito y desarrollo energético como lo son la Central Hidroeléctrica Juan García en Liborina del departamento de Antioquia, la cual hace parte de un paquete de siete Hidroeléctricas a filo de Agua. A través de estas se pretende producir energías limpias desde las capacidades que tiene el territorio antioqueño; ante este tipo de inquietudes el director del proyecto manifiesta que para Hidrototare se creará un Azud que consiste en una pequeña represa la cual cumple una función de vertedero de excesos, problemática que afectó a PCH Juan García.
División por el proyecto
Respecto al tema de la fractura de la montaña y posible pérdida de nacimientos y nivel freático de la misma, Benítez manifiesta tener un plan de contingencia para blindar las pequeñas quebradas, usando Geodren, un material sintético para conducción o almacenamientos de aguas, implementándolo en las posibles áreas de radiación del proyecto, de tal manera se tiene un registro de todos los nacimientos y pequeñas quebradas para tener un control de la zona de influencia.
“El tema se ha visto politizado desde la última vez que se llevaron a cabo elecciones a la alcaldía, algunos a favor y otros en contra”, Santibañez agrega que desde entonces los candidatos que aspiraron a la alcaldía de Anzoátegui aprovecharon el tema para realizar campañas políticas, “y quien tuvo la mayor favorabilidad es quien estuvo en defensa de las comunidades, caso contrario a quienes apoyaron el proyecto en pro del desarrollo del municipio”.
Coinciden las posturas tanto de Benítez como de Santibáñez, cuando se refieren al tema de desinformación y de politización de la hidroeléctrica. Por su lado, Benítez invita a las personas a que revisen unos de los ejemplos más cercanos que tiene más de 40 años de funcionamiento en el municipio de Venadillo como lo es la central eléctrica de Río Recio; por lo que se refiere al sector arrocero, afirma que no perderá ni un solo litro de agua de la que están utilizando actualmente y que en ellos encontrarán un aliado, pues la licencia ambiental que otorga CORTOLIMA les exige la reforestación de al menos 60.000 árboles en la cuenca del rio.
Uno de los mayores temores de Santibañez es que se lleguen a presentar problemáticas como las vistas en El Carder Hidroeléctrica ubicada en Belén de Umbría, donde la comunidad denunció daño ecológico que se producía sobre la rivera del rio Risaralda, y a la cual, se le impuso como medida preventiva la suspensión del uso y aprovechamiento de recursos hídricos.
Las acciones adelantadas por la comunidad han sido de poco efecto sobre el proyecto dada la desinformación que existe, la comunidad se encuentra en un limbo frente a el proceso, de hecho, el pasado 4 de septiembre mientras se desarrollaba la audiencia pública en la cual se pretendía informar a la comunidad sobre el proyecto y desde allí analizar los posibles impactos del mismo, la audiencia se convirtió en un altercado por parte de opositores y partidarios del proyecto energético.
Según Andrés Cedíel, Personero de Anzoátegui, la comunidad se encuentra apática y rechazan este tipo de proyectos que son en base la explotación de recursos al ser un municipio principalmente agrícola, por otro lado, manifiesta que al menos el 98% del municipio se encuentra en proceso de concesión por solicitud minera, lo que genera una gran preocupación en la comunidad.
Para Cediel la posición de la comunidad frente a el proyecto de la Hidrototare toma en cuenta la voz de la ciudadanía, la cual está en contra. La población le ha manifestado al despacho que están en desacuerdo con la hidroeléctrica y los proyectos mineros, ya que estos generan un impacto ambiental en la comunidad que está dispuesta a luchar por el agua, la naturaleza y la vida.
En el municipio no existe una veeduría legalmente constituida ni un comité ambiental que respalde la posición de algunos ciudadanos al estar en contra de la Hidroeléctrica, la desorganización que tiene la comunidad hace que no se tengan bases sólidas jurídicas o ambientales con la que puedan hacerle frente a dicha problemática, lo cual permite a la hidroeléctrica tener un rango de acción sobre la población para seducirlos con los supuestos beneficios del proyecto y lo provechoso para el municipio. Hasta que no haya una visión clara en comunidad muy difícilmente se le va a hacer frente a dicha empresa.
Ahora, el proyecto se encuentra a la espera de realizar una asamblea en la cual se brinde toda la información a la comunidad y se socialice el posible impacto ambiental que tiene el proyecto, al igual que los beneficios que este mismo podría traer al sector.



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