El arte de darle voz a las causas sociales
- Pa´la gente

- 9 sept 2020
- 6 Min. de lectura
Actualizado: 6 nov 2020
Por: Laura Feria Arias

El talento ibaguereño cada vez tiene más espacio en diferentes contextos, el fotógrafo documental y director Camilo Toro García es evidencia de ello, se trata de un joven que apuesta por resaltar y visibilizar los movimientos sociales a través de su trabajo en tanto oportunidad valiosa para aportar a una sociedad más justa; con su cámara se ha encargado de darle voz a diferentes causas, recientemente le apuesta a la dirección de documentales que le permitan exponer lo que narran sus fotos con la posibilidad de llegar a otros públicos.
Su afición surgió en el 2009 en una clase de fotografía análoga donde despertó su curiosidad al conocer el proceso de la creación de una foto desde el momento cero, en contraste a la inmediatez que aporta una cámara digital hoy en día, “al ir a un laboratorio por primera vez me encuentro sumergido en un cuarto oscuro y para mí es una revelación, en ese momento fue muy importante tener paciencia para hacer una fotografía análoga, esperar para poder ver finalmente el resultado, esto sin duda me atrapó, el saber esperar y ver la fotografía que se revelaba poco a poco frente a mí”.
El tema de encasillarse en un solo estilo no le convence, pero si hay que darle una etiqueta a su trabajo sería el retratar movimientos sociales, cosa que hace desde aproximadamente 8 años, sus primeras salidas de campo fueron de la mano de la revista “El Salmón” con el fin de retratar la muy conocida Marcha Carnaval que se realiza desde el año 2009, dicho espacio nació y se consolidó con el propósito de defender el territorio, el agua y la vida. Allí buscó documentar este proceso con un único interés, satisfacción personal, pues según él “la fotografía es un medio que permite habitar espacios que de otra manera no podría, es decir gracias a la fotografía puedo estar muy de cerca en muchos procesos que me interesan”.
Su cámara le da la posibilidad de abrirse campo en el lugar en que se encuentre, pues por su tímida forma de ser que en ocasiones no le permite hacer contacto físico con las personas a su alrededor, de manera que Camilo considera que tomando fotos es la mejor forma que tiene de aportar a una causa sin necesidad de hablar.

Todos sus proyectos surgen de la efervescencia del momento y de la espontaneidad de la situación, la fotografía consensuada se sale de sus intereses aunque deja en claro que si lo ha hecho y recalca que no está mal, solo que no es su estilo de preferencia. La idea de un nuevo proyecto se desarrolla sobre la marcha “entonces al hacer una fotografía espontánea voy allí y lo que hago es sentir el momento y esperar esos instantes que me fascinan, con el pasar del tiempo uno va afinando el ojo y creo que uno se vuelve más sensible”.
Esos 8 años de experiencia le han servido para saber sobre qué enfocar en el lente de su cámara, en su recorrido se ha topado con muchos retos fotográficos pero sin duda alguna considera que su reto más apasionante ha sido el de documentar la reciente huelga de hambre que tuvo lugar en la sede de los Ocobos de la Universidad del Tolima, donde tres estudiantes y un egresado exigían en nombre de los estudiantes y sus familias la matricula cero.
“Los huelguistas me invitan a documentar el proceso desde la fotografía, ya previamente estos estudiantes conocían mi trabajo y me convidan a hacer parte de la causa, entonces me incorporo y empiezo a hacer fotos y también me enamoro un poco de la lucha que se está llevando a cabo.”
Su interés por la huelga llegó a tal punto de permanecer desde la mañana hasta altas horas de la noche retratando cualquier novedad, iba a todas las reuniones de la administración tanto de la alcaldía como de la universidad y hacia fotografías incluso dentro de estas, no conforme con esto decidió dar un paso más allá, pues la motivación de su amiga Juliana Sánchez decidió acompañar sus fotos con relatorías diarias, la idea surgió gracias a que su amiga al no encontrarse en el país no sabía mucho acerca del tema y con estas narraciones podía informar sobre los sucesos que a ella y a otras personas interesadas en el tema.
Su trabajo en esta huelga fue más allá de fotografiar el momento, al ser un tema de su interés y al compartir por lo que se estaba luchando se involucró en el movimiento dejando su cámara a un lado cuando era necesario, como en el penúltimo día al llegar la policía al lugar los ánimos se levantaron por parte y parte y bajó su cámara para defender a uno de los huelguistas, “lo que hice fue abrazar fuertemente a unos de ellos que se estaba enfrentando a un mayor para evitar que pasara a otro nivel, le recordé por qué estaba luchando y que podría deteriorar aún más su salud si se daba un enfrentamiento”.
Incluso en época de cuarentena como la que se vive, estuvo al pie de la lucha arriesgando su salud y la de su familia, “fue todo un proceso pues me parecía un reto arriesgado debido a la situación por la que estamos pasando, hay una pandemia y soy consciente de los riesgos”, sin embargo optó por las medidas de bioseguridad a su alcance. Además de esto a los dos o tres días también se animó con la idea de uno los huelguistas a retratar en vídeo la lucha, asumiendo un papel de director de este mini documental, proyecto en el que pretende enfocarse en un futuro cercano.
Autor: Camilo Toro
En cuanto a su técnica, ha ido evolucionando acorde a sus preferencias y necesidades, en sus inicios optaba siempre por tener en sus fotos poca profundidad de campo, esto consiste en enfocar solo un objeto dejando su fondo borroso, pero con el paso del tiempo se ha convertido en fiel creyente de que todos los objetos que se encuentran en el plano a fotografiar deben guardar cierta relación, dando la ilusión de que todos los elementos dialogan dentro de esta.
A comienzos de su trayecto contaba con una cámara grande, algo ostentosa pero se dio cuenta que para capturar momentos espontáneos debía volverse un poco invisible entre la multitud, ahora cuenta con una pequeña cámara que hasta parece casera que le permite pasar desapercibido pues evita el contacto visual para no predisponer al sujeto a fotografiar “Hay un dicho de un director, que ahora se me escapa el nombre, que decía "los ojos buscan los ojos", veo siempre de reojo la situación como quien no quiere la cosa y cuando veo el momento lo que hago es disparar mi cámara".
Aparte de ser un hobbie para él, las fotos de Camilo Toro son usadas con fines valiosos, como por ejemplo El Comité Ambiental en sus informes y demás asuntos para gestionar recursos y seguir haciendo esa noble labor como lo es la preservación y el cuidado del medio ambiente.
Su trabajo se ha dado a conocer en redes sociales como Facebook e Instagram, la única exposición que ha realizado fue cuando días previos a la consulta popular en Cajamarca contra la mega minería, hizo una serie fotográfica por medio de un consenso con los vecinos, imprimió en un alto formato de más o menos 2 o 3 metros de largo y las pegó junto a un colectivo en las fachadas de Cajamarca, una exposición en la calle para todo aquel que pasara. Sin embargo no es un proyecto que descarte de sus planes, luego haber presenciado la huelga de hambre y de allí haber extraído material que merece ser mostrado, pretende preparar una exposición en cuanto la presencialidad en algunos espacios de la ciudad lo permitan.
Autor: Camilo Toro
Actualmente está al pendiente de cualquier cambio en el avance del movimiento estudiantil, también está en el proceso de montaje de un documental con las imágenes que logró capturar de la huelga, y ahora está trabajando en su otra gran pasión, la dirección documental, pues cuenta con un cine club que está adscrito al Centro Cultural de Universidad del Tolima donde se transmiten todos los días a las 9.00 pm películas de diferentes géneros y países, fomentando la visualización de material que no merece quedar en el olvido.
Redes sociales de Camilo Toro:
Instagram: @camilotorogarcia_
Facebook: Camilo Toro























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