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El turismo: motor de crecimiento y corazón del comercio carmelitano

Ubicado al oriente del departamento del Tolima, Carmen de Apicalá es un municipio a 92 km de Ibagué y a 124 km de la capital colombiana. Su nombre es el resultado de la unión entre la quebrada más grande de su región y la Virgen del Carmen.

Santuario Nacional de la Virgen del Carmen de Apicalá. Fotografía: Laura Alvarez

Hace 134 años los señores Félix José Liévano y José María Pabón tuvieron que ver con el inicio de este municipio que en la actualidad alberga alrededor de 9,000 habitantes, con una temperatura que varía entre los 28 y los 35°C debido entre otras cosas, a su ubicación sobre la Cordillera Central.


La base de su economía gira en torno al servicio turístico que ofrece, donde se destaca el Santuario Nacional de la Virgen del Carmen de Apicalá, como principal atractivo. El manejo del sector agropecuario: porcicultura, piscicultura, avicultura y frutales) es un factor secundario de la economía, que en tiempos “quietos” como dicen sus habitantes, corresponde a su fuente de ingresos.


El origen de una cultura religiosa en Carmen de Apicalá


Fotografía: Laura Alvarez

La cultura religiosa de sus pobladores va más allá de la devoción actual por su Virgen, se remonta a la época de la Colonia, con la llegada de misioneros españoles desde el Monte Carmelo en el siglo XVII.


El origen de la imagen de la Virgen del Carmen de Apicalá se le debe a un escultor, un hombre del que muchos dicen fue un ángel quizás, hasta el mismo San José. A decir verdad, no hay registro, nombre o aspecto físico de quien modeló la imagen que hoy veneran los carmelitanos en su Santuario, lo que sí es cierto, es que desde el inicio, Carmen de Apicalá ha sido territorio sagrado según sus habitantes.



El padre Jesús Ernesto Ramírez Vásquez, párroco del Santuario desde hace cuatro años, comenta que cada 16 de julio se celebra la fiesta de la Virgen de Apicalá. Para estas fechas la Virgen se viste acorde a la celebración, mientras la feligresía de todas partes del país llega a visitarla.


Debido a las festividades multitudinarias que atraen alrededor de 25 mil turistas según el portal web de Caracol, el ingreso económico en el municipio es mayor que en cualquier otra época del año. Las actividades no religiosas como cabalgatas, desfile de autos clásicos, conciertos, corridas de toros, etc. fomentan también espacios de recreación familiar que permiten reconocer el municipio como sitio turístico en el Tolima.


El municipio y su dinámica comercial


Plaza de Mercado Carmen de Apicalá. Fotografía: Laura Alvarez

El municipio se ha caracterizado por el arribo de personas de todos los rincones del país en épocas que comúnmente se llaman “temporada”. A pocas cuadras del parque principal está la Plaza de Mercado Carmen de Apicalá, sitio que alberga una de las mayores concentraciones de turistas, debido entre otras cosas, a la diversidad de establecimientos comerciales: panaderías, heladerías, fuentes de soda, supermercados y el principal paradero de motocarros al servicio de los visitantes.

Comerciantes como la señora Diana Marcela Sánchez oriunda de Antioquia, dueña de una pescadería en la plaza de mercado desde hace cinco años, cuenta cómo la influencia de la Virgen de Apicalá ha sido algo más que religioso.



Flor Alba García de 57 años, nacida y criada en Carmen de Apicalá desde hace 20 años, es propietaria de un restaurante a una cuadra de la plaza de mercado. Ella al igual que Diana cree que los turistas vienen no solo a visitar el Santuario y su Virgen, sino también, a disfrutar del clima cálido y las zonas de descanso que el municipio ofrece a quienes lo visitan.


Motocarros: medio de transporte de los carmelitanos


El servicio de taxi convencional no existe en el municipio, en su lugar, los carmelitanos usan el motocarro o mototaxi como único medio de transporte público dentro del casco urbano y su área rural.


La constante circulación de motocarros en todo el municipio comenzó desde 2008 con apenas 60 y hoy ya son un poco más de 100 motocarros. Por un precio de $2.000 pesos por persona brindan su servicio y poseen una capacidad de hasta 4 pasajeros, incluso, cuentan con un estacionamiento provisional en una esquina de la plaza de mercado, debido a la concentración de personas que transcurren por ahí durante el día.


Fotografía: Laura Alvarez

Arismedy Figueroa conductor desde hace siete años comenta que la movilidad de los motocarros en el municipio es un servicio legalmente constituido y afiliado a las cooperativas Cootransapicala y Cootransmorenita, tanto conductores como propietarios hacen parte de estos. Los afiliados de la primera portan su respectiva carpa naranja en los motocarros y los afiliados a la segunda la portan de color verde.


Artesanos de la Virgen, un recorrido por el comercio religioso

“Gracias a la Virgen tenemos trabajo”

Desde hace más de 50 años un grupo de artesanos decidieron sentar las bases para el comercio religioso en el municipio, entre los pioneros de la artesanía religiosa está el señor Norman Barreto. Con 68 años es un artesano pensionado y carmelitano de pura cepa, como él mismo dice.

Desde hace 40 años se dedica a realizar grutas. comenta que cuando era joven fue constructor por más de 5 años y eso le ayudó para saber cuánto tiempo y cómo se debe hacer una gruta. Su conocimiento es empírico y en algunas ocasiones se ayuda de imágenes que ve en internet, pues él mismo dice que es importante ser creativo a la hora de hacer fuentes, porque a los turistas les gusta lo diferente.


Fotografía: Laura Alvarez

Elaboración de Fuentes de la mano de Norman Barreto



Rosalia Figueroa de 43 años es oriunda de Icononzo, desde hace 29 años se dedica a la venta de artículos religiosos en el Parque Principal Santander y desde hace más de 5 años confecciona los mantos de las vírgenes y las decora.


La elaboración de mantos para las vírgenes es algo común entre los comerciantes religiosos, según la señora Rosa, esto suma a sus ventas puesto que los turistas se interesan por adquirir la imagen decorada de la Virgen Morena de Apicalá.



Apilados en una fila están los negocios de artículos religiosos frente al Santuario. Debido a la cercanía con el templo sus ventas son bastante buenas, incluso, según la señora Rosa cada último día del mes deben hacer rotación de sus negocios, lo cual permite que sean equitativas las ganancias entre los dueños.
Puestos de artículos religiosos, Parque Principal Santander. Fotografía: Laura Alvarez

El Pueblito Tolimense de los carmelitanos


La afluencia de turistas en el municipio ha generado un desarrollo en la zona urbana del 75,38% (frente al 24,62% de la zona veredal) que equivale según datos del DNP 2018 a 7.627 habitantes. Lo anterior, se debe a la venta de lotes para la construcción de urbanizaciones que cada vez es mayor y frente a esto, el Pueblito Tolimense no es la excepción.


Este proyecto de lotes rurales nace con la idea de replicar la arquitectura carmelitana de la década de los 80’s y 90's en una construcción inmobiliaria con áreas desde los 200 hasta los 1000. En distintas vitrinas inmobiliarias el Pueblito Tolimense se ofrece en venta como lotes campestres con servicios públicos, zonas sociales y un sistema de financiación accesible.



Para muchos turistas es un atractivo ideal para visitar, incluso, es un lugar famoso entre los carmelitanos, pues lo sienten como parte de su patrimonio. El Pueblito Tolimense aparte de promover la venta de lotes para la edificación de una nueva urbanización a 10 minutos del parque principal, es también, un lugar para conocer cuando se viaja al Carmen de Apicalá.

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Una mirada externa sobre el municipio


Carmen de Apicalá es reconocido por su atractivo turístico religioso, su clima y su tranquilidad para pasar unas buenas vacaciones. Edgar Rosero, pensionado de 78 años y Yenniffer García de 33 comentan a través de su experiencia como turistas qué los atrajo a esta municipalidad.



Es común que los visitantes tengan propiedades en el municipio o que vayan de vacaciones porque tienen familiares residentes en el. Carmen de Apicalá según Edgar es un lugar para descansar de la vida ajetreada de la ciudad, entre tanto, Yenniffer destaca la diversidad de ríos que lo atraviesan, lo cual hace posible que divertirse con la familia no sea un plan costoso.

En este pequeño pueblo al oriente del Tolima las familias viven del turismo y los visitantes encuentran algo mágico en el; cada año en “temporada” visitan sin falta Carmen de Apicalá.



 
 
 

1 comentario


Invitado
18 oct 2023

Gracias por resaltar nuestro pueblo

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