Emprender, una oportunidad para crecer
- Natalia Rocio Acero Saavedra

- 15 feb 2022
- 6 Min. de lectura
En una ciudad, en donde el aumento del desempleo juvenil parece haberse vuelto pan de cada día, surge el propósito de dos jóvenes ibaguereños de buscar una fuente de ingresos propia que les brindará oportunidades de empleo. Catalina y Diego, son ejemplo y muestra de estas iniciativas que, por decisión propia, emprendieron desde hace aproximadamente dos años, en el área de la sublimación y personalización de productos, una actividad rentable debido a la alta demanda que ha tenido en Colombia y la cual, les ha permitido a estos jóvenes, tener independencia financiera.


Tamufi Store, es el proyecto y sueño compartido de Catalina García, una joven de 20 años, apasionada por los animales y el marketing, estudiante de ingeniería forestal y Diego Mahecha, de 21 años, estudiante de arquitectura y apasionado por las artes gráficas y el diseño.
Sus inicios
El proyecto nace tras la necesidad de generar una forma de ingreso que les permitiera seguir estudiando y solventar sus gastos, pues como lo manifiesta esta pareja de jóvenes, aunque pasaron hojas de vida a varias empresas, estas eran rechazadas porque carecían de los requisitos de experiencia o porque los consideraban muy jóvenes y principiantes para los trabajos.
El mismo caso, de varios jóvenes quienes, tras la odisea de buscar un trabajo formal en el país, han tenido que acudir muchas veces al sector informal, en dónde los trabajos por lo general, no son bien remunerados y no se paga todo lo de ley.
En el caso específico de las mujeres, el panorama laboral es mucho más complejo ya que las oportunidades de empleo son más escasas, y por ende tienen que acudir al rebusque o trabajos en los que no son remuneradas, la mayoría de estos asociados al área doméstica y del cuidado.
Catalina comenta que ha vivido está situación, en donde ha laborado como cuidadora de niños y mascotas, pues debido a que no ha terminado su carrera ha optado por este tipo de trabajos, que, aunque parecen ser sencillos, no lo son, en tanto requieren de una gran responsabilidad y tiempo.
Evidencias reales de cómo las brechas de género, en Ibagué y en el país son altas, incluso con mayor frecuencia desde que inició la pandemia del Covid 19, pues según informe del Dane en el año 2020, las mujeres en Colombia perdieron 1,4 millones de trabajos, lo cual significa que, la población ocupada de las mujeres pasó de 9,22 millones - según registros de 2019- a 7,79 millones.
A esto se le suma, cómo la Ciudad Musical, cerró el 2021, ocupando el segundo puesto con mayor tasa de desempleo, con más precariedad laboral y siendo una de las ciudades más caras del país, además de ser la primera ciudad con mayor desempleo juvenil, lo cual impacta considerablemente los bolsillos de los ibaguereños. Estas cifras con rostro y evidentes necesidades, impulsa a que más y más jóvenes emigren a otras ciudades y/o países, en búsqueda de mejores oportunidades de empleo.

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Aunque este fenómeno es inquietante y desconocido por muchos, no es nuevo, sino que viene desde finales de los 90, tras una crisis que según Gloria Hernández Administradora de empresas de la UNAD “ha sido un síntoma de la depresión que sumió por largos años la economía local: a falta de ingresos salariales las familias no solo trataron de crear ellas mismas su propio empleo (auge de la informalidad) sino que exigieron de sus miembros que buscaran, inútilmente, un empleo asalariado que la economía de la ciudad no les ofrecía”.
Efectos a corto y largo plazo que expertos asocian a la ausencia de políticas en cuanto a la generación de empleo en la ciudad, falta de gestión en materia de desarrollo, productividad y cultura del emprendimiento y recientemente debido al cierre de empresas y negocios asociados a los efectos de la pandemia.
Para Diego y Catalina, este contexto social sobre el desempleo en la ciudad ha sido uno de las más grandes limitantes que han tenido al momento de iniciar su proyecto. “Nosotros no teníamos nada, empezamos con la venta de desayunos sorpresa, pero este negocio ya tenía mucha competencia acá en la ciudad, entonces nos tocó desistir y empezar desde cero” expresa Catalina.
Es entonces cuando esta pareja de jóvenes, decide emprender en el mundo de la personalización de artículos. Ambos confiesan que tuvieron mucho temor al principio, ya que sacaron un préstamo a un banco y con eso fue que pudieron pagar la maquinaria y el equipo de producción para iniciar su emprendimiento, “lo más difícil es empezar”, dicen ellos.
Aunque el proyecto es en conjunto, ambos desempeñan diferentes roles… por una parte, Diego se encarga de la parte creativa, de editar, estampar y personalizar todos los productos, para que estos sean acordes al gusto y diseño elegido por sus clientes. Catalina, es la encargada de la publicidad, marketing y brindarles una asesoría y atención personalizada a los clientes.
El negocio de la personalización
Recientemente, el área de la personalización de productos se ha popularizado mucho más, ya que se han visto grandes avances en materia de maquinaria y tecnología en sublimación, para Catalina, esta área ha sido una de las oportunidades más rentables y útiles para iniciar un negocio.
“Lo que prácticamente se hace en el proceso de sublimación es crear, imprimir y prensar”
De acuerdo a lo que mencionan Diego y Catalina, los productos más vendidos en su emprendimiento son los mugs, ya que a diferencia de las prendas estos no necesitan contar con una talla especifica, sino que únicamente con el diseño elegido por el cliente.
Las ventas de sus productos se hacen a través del voz a voz y de redes sociales como Instagram y Facebook, las cuales han permitido dar a conocer su negocio a muchos ibaguereños. Según ellos, las redes sociales han sido la herramienta perfecta para que sus clientes los conozcan más y el poder ofrecer una información más clara a sus clientes, dependiendo de los gustos e intereses que estos tengan.
Para estos jóvenes, no hay un horario establecido, pues todos los días de trabajo son diferentes, según ellos “hay días en los que hay mucho camello, como hay días en los que no”, “podemos estar despiertos desde las cinco de la mañana para despachar un pedido, o también hay días en los que pasamos de largo preparando los pedidos”. Todas esas trasnochadas y esfuerzo constante han rendido frutos en su desarrollo personal y laboral, pues ahora trabajan por ampliar su espacio de trabajo y contratar una tercera persona que los apoye en este proceso de renovación.
Así como Tamufi store, hay muchas iniciativas emprendedoras que han nacido con el objetivo de tener una independencia económica, y que permite a un grupo importante de jóvenes generar sus propios ingresos, a través de la idea de emprender proyectos de negocios que mejoren su calidad de vida a corto, mediano y largo plazo.
¿Promesas falsas de emprendimiento?
Uno de los desafios que enfrentan quienes tienen interés de emprender, radica en la necesidad de saber identificar en qué circunstancias aquellas promesas que circulan en redes sociales constituyen un riesgo para personas incautas.
Los blancos perfectos de estos mensajes, son en su mayoría jóvenes, quiénes muchas veces con la idea de tener un mejor estilo de vida, caen en estas pirámides, que, por lo general, resultan siendo estafa.
Básicamente el negocio de ser tu propio jefe, se basa en reclutar gente que esté interesada en invertir en un “proyecto”, como ellos dicen y a través de esto se va creando toda una red de inversores. Las ganancias obtenidas son gracias al dinero aportado por los nuevos miembros, que invierten con la esperanza de obtener grandes beneficios y emprender, por medio de estas cadenas o conocidas pirámides.
¿Qué pasa cuando la pirámide es descubierta?, pues se corre el riesgo de perder todo el dinero invertido y, por tanto, resultan siendo engañados y estafados por este tipo de ofertas disfrazadas de emprendimiento.
Actualmente Colombia cuenta con una tasa de emprendimiento alta, pero, asimismo, con un emprendimiento fallido muy grande. Es ahí, en donde la educación entra a jugar un papel muy importante, pues es conveniente que antes de hacer una inversión, en algún tipo de negocio, se tenga un adecuado conocimiento acerca de cómo funciona, condiciones, riesgos, así como también el saber identificar si ese negocio es rentable o no.

Retos para emprender en Colombia
Diego y Catalina, demuestran como emprender, es uno de los mejores caminos para crecer económicamente, ser independientes, tener una mejor calidad de vida y un lugar en el mercado.
Sin embargo, no solo se puede resaltar lo viable que puede llegar a ser emprender, en una ciudad con una de las tasas de desempleo juvenil más elevadas, sin antes tener en cuenta los limitantes y las dificultades que se pueden llegar a tener a la hora de emprender. Una de las más comunes son las bajas condiciones sociales y la falta de recursos económicos, las cuales inciden directamente en el financiamiento del negocio que se quiera crear.
Algunas veces estos emprendimientos se quedan solo en ideas porque no se cuenta con un respaldo económico para hacerla realidad. Sin embargo, actualmente existen instituciones públicas y privadas, dispuestas a financiar este tipo de iniciativas y brindar los recursos necesarios para poner en marcha proyectos emprendedores.




















Muy buen trabajo, muy buena información.
Felicitaciones a la autora. <3