La protección y el rescate animal, una pasión de vida
- Pa´la gente

- 16 mar 2021
- 5 Min. de lectura
Actualizado: 5 nov 2021
Por: Andrés Porras Zapata
Jenny Bibiana Martínez, abogada litigante de la ciudad de Ibagué combina su profesión con el gusto y la satisfacción que le genera ser animalista. Desde hace cuatro años dedica gran parte de su vida a velar por el bienestar de los animales vinculándose de lleno al rescate, la rehabilitación, adopción y protección de caninos y felinos.
El cansancio nunca ha sido un impedimento para continuar su labor; el amor por los animales según Jenny, constituyen un don y una pasión que nació con ella y emergió desde su infancia cuando buscaba proteger los animales ante cualquier situación.

“Yo creo que uno no se vuelve animalista de un momento a otro, uno no se vuelve protector de un momento a otro, eso nace con uno. Porque hay momentos que uno se cansa, física y moralmente hay un cansancio, entonces si no tenemos ese don, esa cualidad, esa pasión, pues seguramente va a cambiar todo y…“hasta aquí llegué y listo” porque pasa, hay muchas personas que se meten en esto y no aguantan.”

Hace cuatro años Jenny decidió buscar un lugar en el que pudiera brindarle solución a las necesidades que pasan muchos animales en situación de abandono, y aunque ha sido difícil encontrar un lugar en el cual albergar a sus perritos debido a la intolerancia de algunos vecinos y a la necesidad de encontrar un espacio adecuado para ellos, esto no ha sido un impedido para brindarles un bienestar completo.
En cada lugar donde han permanecido, se han tenido que correr con los gastos de arriendo, alimentación, un cuidador o cuidadora y otros gastos materiales que garanticen el bienestar de los animales; y aunque los patrocinios y ayudas sean pocas y en la actualidad el sostenimiento del refugio se lleve a cabo en mayor parte con recursos propios, siempre ha tenido claro que debía mostrar la parte linda de los animales y no caer en la revictimización en la que se incurre en las redes sociales mostrando imágenes fuertes de un animal lesionado o enfermo.

En la actualidad el refugio alberga un promedio de cuarenta perros de los cuales el sesenta porciento son animales ancianos que sus posibilidades de adopción son casi nulas. Según Jenny, la principal intención con estos animales es brindarles una calidad de vida y ofrecerles un santuario en el que puedan vivir felices. Dentro de sus principales objetivos se encuentra tener un terreno propio que le permita ampliar su cobertura y ayudar a muchos más animales.
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Lo que más disfruta esta abogada ibaguereña es la alegría, el agradecimiento y la compañía de sus caninos y felinos tanto en el refugio como en su hogar, donde también vive con muchos animales. Para ella es satisfactorio y se convierte en su motivación, recordar las condiciones en las que han llegado muchos de los animales y ver como no hay rastro del maltrato y del sufrimiento que han vivido en sus vidas. Como expresa Jenny, la angustia, el dolor y el miedo se desvanecen de sus ojos cuando pasan de dormir en el pavimento y aguantar la maldad del hombre, a dormir en una cobija limpia y tener un plato de comida.

El refugio ha tenido sus puertas abiertas para todas las personas que han querido ayudar de alguna manera, por ejemplo estudiantes de medicina veterinaria, comerciantes y demás voluntarios. Así mismo las personas y entidades que tengan el deseo de apoyarlos y sean aceptados por los animales -lo que ella considera más importante-, serán bienvenidos.
Para ella, los procesos de adopción implican distintos trámites que le garanticen que los animales tendrán un hogar de por vida y que serán respetadas sus cinco libertades. Ibagué es una ciudad receptiva a las adopciones, pero si éstas no son rigurosas y si las personas no son conscientes de la responsabilidad que están adquiriendo, los animalitos podrían volver a ser abandonados.
Las cinco libertades de los animales.
Libre de hambre, de sed y de desnutrición Libre de temor y de angustia Libre de molestias físicas y térmicas Libre de dolor, de lesión y de enfermedad Libre de manifestar un comportamiento natural
Su manada
Jenny cuenta con gracia que siempre ha tenido una forma muy particular de nombrar a los animales. Wendy Vanesa, Michell Obama, José Leopoldo, Laura Matilda, princesa del rosario y Hansel y Gretel son solo algunos de los animales que hacen parte de su familia y su refugio.
Recuerda con nostalgia y alegría al mismo tiempo la historia de Lince. El felino perdió la cola, a raíz de ello tuvo una lesión en la columna y posteriormente una falla en el control de esfínteres. Ella siempre sintió que algo la conectaba con este gato tan especial así que decidió quedarse con él. Hoy en día es el gato más feliz, y aunque su cola le hace falta, esto no le ha impedido correr por los tejados y vivir su vida con Jenny.
Fotografías por Andrés Porras Zapata.
Desde el punto de vista de Jenny, el porcentaje de los ibaguereños que son empáticos y conscientes de la protección animal se encuentra en aumento. Pero aún así, las entidades gubernamentales locales se han quedado cortas en las acciones que realizan. A nivel departamental, resalta las labores que se han efectuado en los municipios del Tolima y adicionalmente destaca la Ley 1774 que desde 2016 le ha otorgado más garantías a los animales en Colombia.
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“Los animales son seres que sienten, no son cosas y recibirán especial protección contra el sufrimiento y el dolor, en especial, el causado directa o indirectamente por los humanos“, Ley 1774 del 6 de enero de 2016.
Aunque esta animalista ibaguereña recalca que esta ley ha implicado un cambio positivo en la sociedad colombiana, también considera importante que se impongan sanciones mucho más estrictas y se realicen reformas que incluyan actos de maltrato que aún permanecen fuera de la norma. Igualmente expresa que se deben ejecutar jornadas masivas de esterilización de todos los animales que aún viven en las calles y que las entidades responsables estén lideradas por personas que tengan la pasión por ayudar a estos seres sintientes y poseedores de derechos.
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Para Jenny, los jóvenes cumplen un papel muy importante en torno a la protección animal y al cuidado del medio ambiente; gracias a su nivel de consciencia desde edades muy tempranas, las nuevas generaciones tienen el deber de multiplicar las buenas prácticas de protección. De igual manera le recuerda a la comunidad en general que tenga el deseo de aportar al bienestar de los animales, que su contribución puede llevarse a cabo de distintas formas.
“Voluntariados para baños, para pasear los animales. A los animales les encanta que los visiten, ellos se sienten contentos cuando hay personas diferentes, se sienten acompañados… No solamente para que den cosas en especie o en dinero, sino que puedan aportar tiempo de su vida para ayudar estos animales… Para ellos va a ser algo gratificante”

Quién desee comunicarse con Jenny Bibiana Martínez puede hacerlo al número 3134024270.















































Desde aquí mis más sinceras gracias por ayudar con tanta pasión a perros y gatos, por dedicar tiempo y dinero a esta causa que muchas veces es infravalorada, muchas gracias por darles una vida llena de alegría y bienestar. El mundo necesita más personas que sean capaces de ser empáticos, y no únicamente entre nosotros sino también con cada ser vivo y recurso natural que habita y se ubica en el planeta Tierra.