Fin de año 2021: Lo que cambió en comparación al año anterior
- Carol Dayane Meneses Morales
- 25 dic 2021
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 24 mar 2022

El 2020 fue un año que cambió la vida de todos. La llegada de la pandemia impuso una nueva forma de habitar basada en el autocuidado: distanciamiento social, permanente lavado de manos, gel antibacterial y tapabocas para evitar el contagio; aspectos que condicionaron de manera definitiva celebrar y compartir las festividades de fin de año como se hacía tradicionalmente.
El espíritu navideño fue eclipsado por el aislamiento, producto de las restricciones decretadas por las autoridades con el propósito de disminuir el número de contagiados y poder evitar llegar al 100% de ocupación en camas UCI de los hospitales de la ciudad, la cual superaba el 80% según reporte de Caracol Radio el 24 de diciembre del 2020.
Medidas como el pico y cédula y toque de queda fueron determinantes para evitar las aglomeraciones en espacios públicos, pero que a su vez, imposibilitaron las reuniones familiares que tradicionalmente se llevan a cabo en fin de año. Festividades que pasarán a la historia y que algunos recordarán como tristes, nostálgicas o solitarias.

En comparación al año anterior, en el presente la situación es distinta; el arribo de las vacunas y su avance progresivo han posibilitado que poco a poco se vaya retomando la vida que se tenía antes de la pandemia. Volver a salir, disfrutar del encuentro y las relaciones sociales, es una ola de aire fresco después de todo lo causado por el COVID-19. Aunque aún se deba usar tapabocas de forma obligatoria, este año muchas familias se han reencontrado con sus seres queridos para celebrar y disfrutar de los eventos y festividades decembrinas.
Así, algunas fechas celebradas en el último mes de año y que tienen un valor significativo como el día de las velitas, la Novena de Aguinaldos y Navidad han permitido retomar las costumbres que existían antes de la pandemia.

El 7 de diciembre en la primera festividad navideña, las familias se reunieron en sus hogares, cenaron, hicieron oración, y por supuesto, encendieron sus velitas, en esta fecha se agradece, conmemora a los seres queridos, se piden deseos para el año que viene; de acuerdo al simbolismo que cada persona y familia le otorga a esta celebración.

Una época de reencuentro.
El 24 y el 31 de diciembre se convierten en una oportunidad para compartir en familia, con personas cercanas o amigos, donde diversos rituales y prácticas cobran sentido de acuerdo a su tradición.
A María Camila Torres, estudiante de 20 años de edad, lo que más le gusta de las fiestas de fin de año es ver cómo la ciudad se ilumina, decorar su hogar con artículos y objetos acordes a la época, y por supuesto, compartir con su familia. Para ella, las festividades del 2020 no fueron las mejores. Aunque se siente feliz de poder reunirse nuevamente con sus seres queridos, comparte que aún no estarán todos completos debido a que algunos han fallecido y otros siguen sin poder regresar a la ciudad.
Sus rituales navideños siguen siendo los mismas, prestando atención de manera especial a las medidas de autocuidado.

Felipe Andrade, un joven trabajador de 24 años de edad, cuenta que lo que más extrañó en las fiestas de fin de año del 2020 fue el ritual de encuentro de las familias. Unos de los hábitos que comparte con sus seres queridos y que no pudo realizar hace un año es contar anécdotas graciosas que han ocurrido en navidades pasadas. Así mismo, extrañó quemar pólvora ‘inofensiva’, como él le llama a aquella que no es ruidosa y que no causa mayor peligro.

Rubby Mondragón, mujer emprendedora de 49 años de edad, considera que lo más importante en las festividades de fin de año es integrar la familia, recordar viejas épocas y disfrutar de la comida y la decoración navideña. En el 2020, tuvo una reunión rápida con sus seres queridos para celebrar la navidad y el año nuevo, y debido a las medidas impuestas como el toque de queda, no pudo estar hasta la media noche abriendo los regalos o celebrando el fin de año, rituales de gran importancia para ella. A Rubby, le genera felicidad volver a ver la ciudad con gente disfrutando de las fiestas decembrinas.
Nancy Molina, ama de casa de 61 años de edad, comenta que las fiestas de fin de año del 2020 fueron tristes al no poder reunirse con sus familiares, frente a lo planeado para celebrar el fin de año, tiene la esperanza de poder ver nuevamente a sus seres queridos.
La mayoría de personas concuerda que es un mes de unión familiar, en el que se podrán retomar hábitos como ir de compras, recorrer la ciudad, apreciar el alumbrado, y reencontrarse con familia y amigos. Si el 2020 marcó un antes y un después en nuestras vidas, el 2021 será el año de reencuentro para muchos ibaguereños.

Un año que viene y otro que se va
Aunque muchas personas ya no se encuentren, las familias se reunirán con sus seres queridos a compartir y conmemorar. Los comerciantes, tendrán mayores oportunidades. Mucho ha cambiado, poco a poco hemos ido retornando a la cotidianidad, a nuestros hábitos y rituales, vamos recuperando lo que se ha perdido en la pandemia, sin olvidar que el mundo aún lucha contra el COVID-19.









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