Leyendas mitológicas en la Capital Musical
- juan David CASTILLO LOZANO

- 28 sept 2021
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 19 dic 2021
En el departamento del Tolima, los mitos y leyendas, han sido narrados por nuestros ancestros de manera fantástica; dándole a estas narraciones orales un misterio que trascurre de generación en generación apoyados en las esculturas que les da una mayor credibilidad a sus historias, que al escucharlas se sienten como si fueran reales.
El Mohán o Poira es un ser mitológico que desde el año de 1976 descansa en el barrio Claret de Ibagué, siendo testigo de la cotidianidad que entre semana viven los transeúntes de este sector, que solo pasan por el parque debido a que este se interpone en sus trayectos, pero que al llegar los fines de semana se transforma en un espacio que permite el cambio de rutina, a través del juego, el ejercicio, las interacciones, que en ocasiones sin planearlo crean lazos de vecindad, amistad y hasta de romance.
Este parque es conocido por sus emblemáticas esculturas: El Mohán, la Madre Monte y el Pájaro de Nido; donde la del Mohán es la más destacada, por su antigüedad, mitología y aspecto físico, atractivos que intrigan a los visitantes querer conocer mejor su historia, en tanto se trata de uno de los pocos parques donde se hallan este tipo de esculturas que hacen alusión a la tradición mitológica de la región.
Las esculturas son obra de la artista colombiana Mercedes Méndez, creadas en 1976 con la intención de darle vida a las tradiciones y costumbres que durante décadas han representado a los tolimenses, obras importantes que mantienen vivas nuestras raíces y que desde el arte dan lugar inspiración y motivación por este tipo de espacios.


Gonzalo González hace parte de barrio El Claret hace 25 años, el parque representa para él añoranzas, volver a vivir, pues como el mismo narra “Los recuerdos que me llegan sobre este parque se remontan a más de 25 años atrás, cuando apenas era un chinche, yo venía a jugar con mis padres y tíos donde me contaban los mitos de estas esculturas, que en esa época daban miedo, ahora solo me traen nostalgia, me alegra verlo remodelado, pues estos parques son motivo de orgullo para la ciudad".


Elsy Reyes habitante del sector por más de 30 años comparte “Que este parque lo es todo para Ibagué, cualquier oriundo debe conocer su historia ya que hace muchos años los niños que venían a jugar aquí tuvieron la oportunidad de conocer su historia, la mitología del Tolima, lo cual va arraigado a nuestra cultura a algo significativo.

La madre monte, es otra de las obras artísticas que reposan en el parque, una implacable vigilante de las selvas y terrenos boscosos, su misión según la leyenda es estar atenta a que no desaparezcan las lluvias, ni los vientos, guía los periodos de celo de las especies selváticas, y grita con dolores desgarradores cuando muere alguna criatura bajo su dominio. Por esta razón, rechaza los leñadores, persigue incansablemente a los cazadores, y a todo aquel que hace irrumpe en los mágicos secretos de las montañas.

Aunque no La historia de El Nido del Pájaro Macuá, se remonta más a lo místico trayendo de nuestras raíces la magia espiritual y ancestral, según la leyenda este tiene el poder de atraer magnéticamente las energías positivas que cualquier ser vivo a de necesitar para alcanzar el éxito, tanto en sus actividades diarias, como en el amor y la suerte. A esta mágica ave se le atribuye el don de la sabiduría, el poder y gentileza, ancestrales poderes que contiene su nido, el cual fue creado para atraer la salud, el dinero y en especial el amor.

Durante los fines de semana el parque El Mohán se convierte en un espacio de ocio y recreación donde habitantes del sector y visitantes pueden pasar una rato de distracción.

Ubicado en la calle 28, entre la carrera primera y segunda, el parque ha sido testigo de actividades sociales y culturales que durante décadas se han generado en torno a el, y que hoy en día se han ido transformando con la llegada de aparatos que incentivan al ejercicio, el deporte y las sanas costumbres.

Tras su remodelación en el año 2017, el parque del Mohán ha ido recuperando identidad y en la actualidad es uno de los espacios públicos que durante fines de semana recibe a niños, adultos, abuelos e incluso turistas como es el caso de la Señora Kristina Oliveira de nacionalidad Brasileña, que llegó al lugar con su pequeño nieto, y le causó interés y curiosidad las esculturas, tras escuchar sus mitos quiso llevarse un recuerdo de este, preguntando a los transeúntes donde podía conseguir porcelanas de las esculturas, haciendo alusión al parque de Botero en Medellín.

En el libro de Don Adriano Tribín Piedrahita publicado en 1959, titulado “Festival Folclórico Colombiano”, se destaca el valor y significado que tienen este tipo de narrativas para nuestro folclor. Narrativas que el libro menciona dando lugar a la historia y la forma en que los mitos deben ser el impulso para la identidad cultural, la memoria histórica, el turismo a través de las fiestas, y la importancia de la conservación de los espacios que sostienen las historias de estos Mitos y Leyendas, expresiones según el autor patrimonio cultural y artístico de Colombia.
Fotografías de ilustración







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