Territorio Pijao
- Oscar Ivan Buitrago Galeano
- 12 mar 2021
- 3 Min. de lectura
Se podría decir que la memoria histórica de los territorios se encuentra en los grandes sabedores que recorren día a día las rutas ancestrales que aún perviven en el Tolima. En la comunidad indígena Ico Valle de Anape, en Ataco al sur del departamento del Tolima se encuentra Carlos, Mayor de la comunidad mencionada anteriormente.
Según el gobernador la comunidad conserva rasgos importantes culturales, como son los trabajos colectivos o mingas que se realizan especialmente en labores agrícolas, construcción de viviendas e infraestructura. El sentido de pertenencia, el intercambio y reciprocidad en el trabajo y la producción económica son fundamentales en su convivencia, lo que indica además la existencia de una cohesión social importante. Cada familia que integra la comunidad asume un gran sentido de pertenencia, identidad y solidaridad como pueblo Pijao, igualmente es importante resaltar que se preservan memorias colectivas sobre mitos y leyendas que en su tiempo habitaron por el territorio sagrado de la pacha mama.
Lo anterior continúa presente como pensamiento mágico y acontecimiento histórico fundamental del hombre con la naturaleza y forma parte del origen y de su identidad. Todas estas creencias continúan siendo importantes en el interés colectivo por la recuperación sociocultural y su organización sociopolítica en la comunidad indígena para afianzar su organización y crear pensamiento crítico-cultural con los jóvenes y Taitas.
Dentro de los proyectos que se están realizando en la comunidad, destacan la piscicultura y el nombramiento de etno-educadores propios en las escuelas, con un currículo indígena rescatando los usos y costumbres Pijao. Además, a través de estrategias comunicativas crear espacios de difusión del conocimiento que habita en la cosmogonía de los taitas, el cual puede ser recíproco en cuanto a las maneras de construcción de tejido social.
Para el mayor Ángel los territorios y comunidades que guardan y preservan rastros y fragmentos de historia son fundamentales para construir territorio. Conocer su manera de ver el mundo y desarrollar sinergia con los bosques o ríos hacen que se mantenga un equilibrio del cual no solo se beneficiará el cabildo sino el territorio en general. Le resulta importante conocer los tributos al sol o la luna, y saber cuán sagrada es la semilla que se convierte en chicha y que de alguna manera se transforma en río dentro de los cuerpos.
La juventud y su pensamiento crítico hoy por hoy tienden a debilitarse por el contexto digital que afrontamos. Es por ello que se busca relatar la sabiduría que alguna vez los aborígenes dejaron. Siendo así una cartografía propia de lengua, costumbres, pensamiento y raíces ancestrales donde se busca armonizar un uso informático en beneficio de la comunidad.
Tal beneficio es importante para la pervivencia de la lengua Pijao, pues según la Organización Nacional Indígena de Colombia -ONIC, en el país se hablan 70 lenguas: el castellano y 69 lenguas maternas. Entre ellas 65 son lenguas indígenas, 2 lenguas criollas (palenquero de San Basilio y la de las islas de San Andrés y Providencia - creole), la Romaní o Romaníes del pueblo Room – Gitano y la lengua de señas colombiana. Además de las variaciones regionales como el costeño, paisa, pastuso, rolo, tolimense, etc.
Todos aquellos proyectos hacia las comunidades se han visto afectados por las múltiples amenazas que líderes sociales como Carlos han recibido. Ya que después de la firma de paz la incidencia gubernamental no ha estado presente. Es ahí donde nace la responsabilidad del líder social en donde el territorio es la mayor fuente de vida y los páramos o ríos son aquellas venas para aquellos que no quieren grandes maquinarias que llegan en búsqueda de oro.
Siendo la comunidad sujetos de reparación colectiva han buscado mecanismos para transformar sus vidas y contribuir a la memoria histórica. Su apuesta gastronómica ha permitido que las familias puedan desarrollar y preservar cultivos de verduras y hortalizas que las áridas tierras les ofrece.
De esta manera se han enfocado en construir raíces que beneficien a la comunidad y el territorio ancestral Pijao. Los conocimientos que los jóvenes parciales de la comunidad han adquirido con sus estudios universitarios han ayudado a desarrollar avances considerables en temas de comunicación, derecho, reivindicación de la taita y mujer como ente trascendental en el organigrama interno mismo del territorio.
Por:
· Jhefry Danilo Rodríguez Burgos.
· Oscar Ivan Buitrago Galeano.



Qué grato conocer acerca de la realidad de estos pueblos indígenas que nutren culturalmente a la región. Espero que pronto estas comunidades tengan otro enfoque desde la institucionalidad y se apoye verdaderamente los procesos que de ellos se desprenden.