Vendedores ambulantes: retorno a las calles en la capital del Valle
- Pa´la gente

- 14 ago 2020
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 6 nov 2020
Por: Juan Camilo Cortes Olmos

Los trabajadores ambulantes hacen parte de uno de los sectores que más se han visto afectados, no solo por la emergencia sanitaria sino también por el efecto económico que se generó debido al aislamiento preventivo obligatorio, medida asumida por el gobierno nacional para limitar la propagación del virus y el colapso del sistema de salud en el país. Solo tienen el ingreso del día a día, y como ha ocurrido en meses anteriores, si no hay ventas no pueden obtener el dinero para su sustento y el de sus familias.
Santiago Sánchez, a sus 26 años, se gana la vida vendiendo aguacates en las calles de la ciudad de Cali, este trabajo le ha permitido mantener su hogar desde hace más de 2 años, pues vive con su madre y un hermano menor.
Durante los primeros días del aislamiento no pudo salir a trabajar por lo que la situación económica en su casa no fue la mejor “estaba muy aburrido y preocupado por no poder salir”, Como Santiago, aproximadamente 10.000 vendedores ambulantes que no tienen otra posibilidad laboral, viven situaciones similares según la alcaldía municipal.

“Regresar a la calle después de tantos días en cuarentena fue difícil” él y su madre son quienes llevan el alimento a casa, según Santiago les “tocó decidir entre cuidarse y comer”, ya que no han sido beneficiados en ninguno de los subsidios con los que el gobierno nacional ha solventado algunas necesidades de un grupo de colombianos durante este periodo.
Afortunadamente, Santiago comenta que, aunque estuvo tanto tiempo sin salir, no ha perdido su vocación de vendedor y que esta le ha ayudado mucho, pues las ventas bajaron, pero siguen siendo buenas, además quienes lo conocen le han ayudado con compras diarias.

Aunque está en cosecha “No solo se vende el aguacate también otras frutas” dice Don Jorge Castro, quien lleva más de 30 años como vendedor ambulante en la ciudad, es consciente de que debe cuidarse, pero no se acostumbra a cargar su tarro de alcohol y ponerse el tapabocas.
Don Jorge, un caleño acostumbrado a la vida fuera de su casa, cuenta que el encierro fue lo que lo motivó a regresar a su trabajo en las calles, “Yo nunca he estado tanto tiempo en la casa y empiezo a sentirme como enfermo” además de vivir solo, no cuenta con apoyo de nadie económicamente, por lo que “si uno no trabaja, no come” comenta.

No solo vende aguacate, acompaña su carroza con cebolla larga, pimentón, mangos, piñas, tomates y otras frutas. Expresa que luego de que la alcaldía les diera permiso para regresar a la calle fue muy difícil, “pienso que la gente prefiere comprar en los almacenes grandes”.

Desde el mes de mayo del presente año, la alcaldía municipal socializó con los trabajadores informales los protocolos y las medidas que se debían cumplir cuando retornen a sus labores según la Resolución 666 de 2020 del Ministerio de Salud y Proyección Social. De aquí surge después los Decretos 1284 de junio, 1304 y 1305 de julio de 2020 en el que se dictan instrucciones de salud, orden público y reactivación económica en la ciudad de Cali.
“Toca cumplir para poder trabajar porque no hay quien lleve la papa a la casa” dice don Jorge, mientras que Santiago expresa que mucha gente le compra porque lo ven con los elementos de bioseguridad.
Así como él, son muchos los vendedores ambulantes del país que están realizando sus labores con los cuidados sanitarios necesarios, pues en la ciudad de Cali, hasta la fecha se registran más de 35.000 casos de Coronavirus, siendo importante extremar el uso de los elementos de bioseguridad y el distanciamiento social.



Comentarios