Teatro Sordo en Ibagué: en busca de apoyo para seguir “Señando en Tablas”.
- Pa´la gente

- 14 nov 2018
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El teatro es una manifestación artística y cultural que permite a sus participantes expresar por medio
del diálogo y el cuerpo, acciones y sentimientos. Y dentro sus amplias posibilidades, el teatro sordo es una forma de expresar por medio del cuerpo los sentidos, a través de las vibraciones musicales; ellas y ellos entienden los cambios de escena, así hacen el teatro sordo, ampliando sus sentidos.
Esto es lo han aprovechado muy bien un grupo de jóvenes que decidieron hacer de su capacidad poco convencional, un motivo para romper las barreras comunicativas con las personas oyentes; representando por medio del arte una forma de vida, demostrando que los límites no existen cuando la fuerza que motiva viene desde el corazón y el espíritu.
Señando en Tablas significa mucho, tanto etimológicamente, como sentimentalmente. Es necesario tener un sentido más desarrollado que otro, o al menos conocer a este grupo de jóvenes para poder descifrar lo que significan. Este es un grupo de teatro sordo creado en el año 2012 por un grupo de jóvenes entre los 13 y 17 años, que contaron con el apoyo y compañía de sus padres, sus familias y dos jóvenes visionarios, Alexandra Mora y Camilo Vega, quienes unieron sus ideas y conocimientos para ayudar a la población sorda a encontrar en el teatro la mejor manera de superar barreras culturales y no sentirse excluidos. Concursaron con su propuesta ante en el Ministerio de Cultura Nacional y allí encontraron el apoyo económico que necesitaban para ofrecer a sus aprendices garantías educativas actorales por los dos primeros años,
El colectivo se vinculó con Asortol, Asociación de Sordos del Tolima, que trabaja por el bienestar de la comunidad sorda, para que ellos por medio de sus contactos con la población les comunicaran e invitaran a a formar parte de este grupo de teatro.

El llamado a la comunidad sorda no tuvo el suficiente impacto que querían, fueron once jóvenes que se motivaron a aprender de este arte escénico en sus tiempos libres, para así salir de sus rutinas diarias y tener nuevas experiencias; de ellos continuaron siete, Sara, Juan Mauricio, Carlos, Dayana, Laura, Breidy y Juan David.
“La creación de Señando en Tablas ha sido un salvavidas en medio del mar para nuestros hijos, desde que ellos asisten al grupo de teatro tienen otras aspiraciones y motivaciones, sueñan con viajar y conocer el mundo, en el caso de mi hija le ha abierto los ojos al mundo” afirma Sandra Guaqueta, madre de Sara Vargas. Estas actividades han logrado contribuir al buen comportamiento de estos jóvenes, mejorando su nivel académico y fortaleciendo valores que en sus vidas se les ha dificultado asimilar.
Dificultades
Uno de los mayores retos y dificultades que han presentado estos jóvenes para asistir al grupo de teatro, es la falta de recursos económicos. Sus padres con mucho esfuerzo los han apoyado desde que empezaron a asistir a las clases de teatro, ellos cuentan que a veces es difícil tener el dinero de los pasajes diarios y el refrigerio de las dos clases semanales, sin contar con los gastos de las presentaciones y viajes. El proceso de aprendizaje teatral para estos jóvenes ha sido arduo y de gran constancia, las largas y extenuantes jornadas de ensayos; repetir cada escena, cada baile, cada seña, a veces hace que pierdan la fe en ellos mismos, aunque sus maestros se defendían un poco con la lengua de señas, no la dominan por completo, por eso requieren de la colaboración constante de una intérprete traductora para comunicarse con personas oyentes.

Este grupo de teatro ha participado en diferentes escenarios nacionales, como lo fue en la Quinta Muestra de Arte Sordo en la ciudad de Medellín, en el mes de mayo, y en agosto del año 2017, se presentaron en “La Fiesta de los Sonidos Hechos Sentidos”, festival organizado por Asortol, así como en muestras de teatro en diferentes municipios del Tolima. En marzo de este año iban a ir a Chile para participar en un festival de arte sordo, pero no pudieron asistir por fallas en la organización del proyecto y la solicitud del presupuesto con el que contaban pero no pudieron efectuar para costear el viaje de todos los integrantes del grupo.
Desde ese impase, en el que hubo varias discordias entres integrantes de Señando en Tablas, profesores y directivas de Asortol, el grupo se desintegró, no se volvieron a dictar clases, se quedaron sin profesores de actuación, sin quien guiara sus actividades y fuera su voz ante el mundo.
“Los chicos quedaron devastados, ese día lloraron, se llenaron de impotencia y rabia, no entendían por qué sus sueños se habían derrumbado, ese viaje a Chile era la esperanza de muchos de abrir sus puertas al mundo teatral, por ejemplo mi hija quedó aburrida muchos días, esta es la hora que se acuerda y se enoja, pero por supuesto quisieran volver a integrar el grupo, les ha hecho mucha falta las clases”, argumenta la señora Sandra.
Señando en Tablas, es un grupo de teatro sordo único en su categoría, en la ciudad y el país, pero, a apesar de ello, carece de recursos físicos y económicos para poder sostenerse, y trabajar por enriquecer culturalmente a personas con capacidades poco convencionales, que necesitan ser incluidas en la sociedad para dejar a un lado estereotipos, barreras que los sesgan intelectual y laboralmente. “Nosotros somos conscientes que entrar a una universidad es muy difícil porque no contamos con el dinero suficiente, además a algunos compañeros que ya han salido de grado once no les ha alcanzado el puntaje del ICFES para ingresar, por otro lado, conseguir trabajo es casi imposible, ojalá muchas personas hablaran lengua de señas para podernos comunicar, por eso me gusta el teatro, porque expresamos con nuestro cuerpo los sentidos”, señala Sara Vargas, estudiante inactiva de teatro sordo.
Este colectivo inegrado por jóvenes soñadores, que ya casi todos cumplen su mayoría de edad, buscan nuevas experiencias, por ahora están volviendo a organizarse, pretenden presentar su proyecto de nuevo a la Secretaría de Cultura para concursar por estímulos económicos y así sacar adelante su grupo de teatro, llegar a muchas más personas, tener varios actos para presentar y así, encontrar un plan de vida personal y profesional.




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