La cultura vial y su importancia en la movilidad
- Andrés Adolfo Páez Sánchez
- 31 ago 2022
- 6 Min. de lectura

La movilidad es uno de los ejes claves para construir ciudad, tanto que en los últimos años los gobiernos locales han dado gran prioridad de promover buenas prácticas y formas alternativas para que los ciudadanos transiten de manera segura y eficaz.
La ciudad de Ibagué no ha sido la excepción y ha invertido en nuevas formas de transporte rápido y seguro para todos los ciudadanos. Según un informe del centro de información municipal para la planeación participativa (CIMPP), desde el 2017 la ciudad de Ibagué ha venido trabajando en la infraestructura ciclista, una de las nuevas alternativas de transporte saludable con el medio ambiente.
A pesar de los esfuerzos de incluir nuevas formas de transporte sostenible, no han sido del todo útiles o bien recibidas en la ciudad. Este es el caso de la intersección semafórica del sector de Santa Ana a la altura de la calle 111 con Carrera Quinta, punto de referencia porque allí da inicio a la Comuna 7, una de las más grandes de la ciudad, contando con aproximadamente 63 barrios y urbanizaciones.

Este lugar específico de la ciudad es muy importante, ya que se puede considerar que es de donde nace una de las avenidas principales de la ciudad, conocida como la Carrera Quinta, conectando la Comuna 7 con el centro de la ciudad.
Este punto vial fue uno de los beneficiados con la construcción de un tramo exclusivo de bicicarriles, siendo una de las obras secundarias de la adecuación del puente del Topacio, en agosto del 2016, correspondiendo a los primeros tramos de los 27 kilómetros que se tenían presupuestados en el plan de desarrollo de la ciudad. Pero con el paso del tiempo no fue muy bien recibido por algunos actores viales, ya que además de verse reducido el espacio de uso vehicular, presentaba algunas afectaciones en la malla vial, lo cual trajo consigo un sinnúmero de imprudencias.
Como era de esperarse, la demarcación del carril exclusivo benefició a quienes se desplazaban por este sector en sus bicicletas, incluso a los peatones que de algún modo dicha demarcación les ha permitido no circular tan cercanos a los vehículos automotores.

Juan Sebastián Castillo Arteaga, quien utiliza la bicicleta como medio de transporte desde hace 5 años, transita con bastante frecuencia por el carril exclusivo ya que es un paso obligado para llegar a su lugar de residencia, y a pesar de que se siente seguro en términos generales considera que hace mucha falta la cultura ciudadana y la cultura vial por parte de algunas personas.
“El problema es que en Ibagué no hay respeto por las ciclovías y no son usadas correctamente, ya sea por falta de cultura, muchas personas se parquean en ellas y otras caminan en las mismas a pesar de haber un andén justo al costado”.
Es muy común ver como algunos motociclistas creen que el carril exclusivo es para ellos, poniendo en riesgo la seguridad de los ciclistas y peatones que transitan por el sitio, y en muchas ocasiones no se ven sancionados por las autoridades correspondientes. Por esto mismo, Sebastián Castillo, como ciclista, plantea su punto de vista acerca de las sanciones y posibles soluciones para que el carril de ciclistas sea un espacio seguro.
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Otro actor vial que se ha visto presente en la polémica es el motociclista, ya que ha sido el principal infractor. Estos por lo general se ven envueltos en distintas polémicas alrededor de la movilidad, sin perder de vista que hay un porcentaje de motociclistas que respeta y busca contribuir a la cultura vial.
Felipe Vega es un joven de 19 años, la moto es su herramienta de trabajo y transita casi todos los días por el sector, él considera que el trancón se forma por la alta afluencia de vehículos que transitan por el lugar en tanto los dos carriles dispuesto para tal fin en algunas circunstancias no dan abasto.
“En los días festivos y hace poco en las fiestas es muy común ver muchos carros, haciendo que se formaran estos trancones, más que todo por las tardes y en algunas ocasiones en las noches”
Uno de los efectos que se aprecian en mayor medida, tiene que ver con cómo las motocicletas avanzan en contravía, haciendo que los vehículos que se dirigen de El Salado hacia el centro vean reducido el carril, prácticas arriesgadas que pueden generar accidentes. Además de las sanciones a las que se pueda ver envuelto quien sea observado por las autoridades.

Felipe respeta y tiene una gran empatía por los ciclistas, puesto que antes de adquirir su motocicleta se movilizaba gracias a la bicicleta, aunque dicho sentimiento de respeto debe involucrar a todos los actores dada la importancia de la cultura vial a la hora de conducir y desplazarse por el sector.
Al tiempo que destaca la intervención que se llevó a cabo en la malla vial en las últimas semanas de junio, Felipe mencionó que las obras allí realizadas con el propósito de tapar los huecos no fueron bien ejecutadas en su totalidad.
“Los arreglos estuvieron bien porque al menos uno ya uno no se come esos huecos y se tira la moto, pero si es molesto porque dejan esos parches, se siente como si fuera un reductor, no lo pulieron”
Desde su perspectiva, es casi imposible organizar o tener control sobre el trancón, además considera que la alcaldía debería ejercer una mayor vigilancia a las obras para que las ejecuten de manera óptima. Felipe Vega amplía aún más su perspectiva para mejorar la movilidad del sector.
Otro actor vial que siempre está presente rodando por las calles de la ciudad son los taxistas. Fredylberto es conductor de taxi desde hace aproximadamente 18 años y analiza la problemática del sector, ya que en su labor pasa todos los días por allí en diferentes horarios.
Él considera que los trancones se forman por la mala configuración del semáforo puesto que los tiempos de cambio son muy demorados, además tiene tres cambios que no son necesarios porque el cruce no debería estar ubicado ahí, causando aún más retraso en el flujo vial.
Como conductor de servicio público, considera que las personas que invaden el carril exclusivo de bicicletas son bastante irresponsables porque no tienen empatía por los ciclistas y peatones puesto que es el único lugar por el que pueden movilizarse de forma segura.
“Las personas que invaden el carril de bicicletas están violando las normas y no se les está aplicando las debidas sanciones del Código de Tránsito”
Respecto a la malla vial, también considera que el arreglo no es suficiente porque aún quedan huecos que siguen ocasionando congestiones en el flujo vial. Los entes encargados de la supervisión como la Secretaría de Movilidad no han hecho la suficiente vigilancia en el sector y por eso aún sigue encontrando malas prácticas como el invadir el carril exclusivo o intentar adelantar por el carril contrario.
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En la ciudad de Ibagué los encargados de vigilar la movilidad son los Agentes de Tránsito, pero no es muy común verlos por el sector, cuando están presentes se ubican frente al semáforo y por esto mismo los conductores si respetan el bicicarril. Esto sucede momentáneamente ya que cuando el agente de tránsito se retira los conductores vuelven a cometer las infracciones.

La Secretaría de Tránsito es la principal autoridad encargada de planear, dirigir, coordinar y organizar todo lo relacionado con el tránsito y transporte. Esta entidad dispuso en el mes de mayo un estudio que buscaba hacer un conteo vehicular en las horas “pico” para así analizar posibles soluciones, como eliminar el cruce a la izquierda y analizar los tiempos del semáforo pero ya han pasado varios meses y el estudio no ha sido publicado y tampoco se han visto cambios en el sector.
A pesar de las obras realizadas en este tramo y que en determinados momentos no son tan frecuentes estos largos trancones, algunos conductores de motos prefieren seguir invadiendo el carril exclusivo de ciclistas para adelantar o ubicarse justo debajo del semáforo sin importar si está en rojo. Evidenciando por completo la falta de paciencia y de cultura vial.
Con el tiempo deberán surgir estrategias por parte de las autoridades de turno que contribuyan a mejorar cada vez más la movilidad en el sector. En espera a que estas soluciones aparezcan pronto sean ejecutadas de manera óptima y permitan incentivar la empatía y buenas prácticas, quienes hacemos parte de la ciudad debemos ser conscientes de la responsabilidad que todos tenemos con la movilidad y la cultura vial.



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